25 Octubre, 2016

Enfermedad Celiaca

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¿Qué es la enfermedad celiaca?

La enfermedad celiaca es una enteropatía inducida por el gluten de la dieta en personas genéticamente susceptibles y en quienes produce lesiones características en la mucosa intestinal que llevan a un estado de malabsorción.

¿Qué es el gluten?
Es una proteína (específicamente una prolina) que se encuentra en los cereales de la familia Gramineae, subfamilia Pooideae, que comprenden el trigo (gliadina), avena (avenina), cebada (secalina) y centeno (hordeina). Otro cereal menos conocido que contiene gluten es el triticale (híbrido entre trigo y centeno).

¿A quiénes afecta la enfermedad celiaca?
La enfermedad celiaca se presenta con mayor frecuencia en las mujeres, con una relación 7:3. La prevalencia es muy variable: es rara entre afro caribeños, negros africanos, chinos, japoneses y aborígenes americanos. Pero es muy frecuente en personas que portan el antígeno de histocompatibilidad HLA DQ2 y DQ8, la cual se encuentra en la población general de Europa, en la zona del Mediterráneo y en zonas nórdicas, donde la prevalencia varía entre 0,5 a 2 %. En los Estados Unidos varía entre 0,3 % a 2 %. La prevalencia de la enfermedad celiaca en la población general del Paraguay aún no fue establecida, pero es más encontrada entre descendientes de europeos.

¿A qué edad se manifiesta?
Los síntomas de la enfermedad celiaca se manifiestan clásicamente en la niñez, entre los 9 y 18 meses, pero hay otro pico de aparición en la edad adulta: entre los 30 y 50 años.

¿Cuáles son los síntomas en los niños?
En los niños se manifiesta como un cuadro de malabsorción intestinal: diarreas crónicas con esteatorrea (grasas en las heces), flatulencia o aventamiento, dolor y distensión abdominal, dolores óseos, adinamia, irritabilidad, trastornos del esmalte dentario. Como consecuencia de la falta de absorción de los nutrientes, estos pacientes tienen retraso en el crecimiento de su peso y estatura, menarca tardía.

¿Cuáles son los síntomas en los adultos?
Si la enfermedad celiaca pasó desapercibida en la infancia puede manifestarse recién en la adolescencia o edad adulta con síntomas más diversos: dispepsia (mala digestión), diarreas o constipación, aftas bucales a repetición, anemia ferropénica (por falta de hierro), dificultad para aumentar de peso, talla baja, osteoporosis (descalcificación de los huesos), retraso en el inicio de la pubertad, menopausia precoz, infertilidad, abortos espontáneos recurrentes, gestaciones con defectos del tubo neural o retardo del crecimiento intrauterino.

Todas estas manifestaciones se deben también al trastorno en la absorción intestinal de los diferentes nutrientes.

¿Qué otras enfermedades pueden estar asociadas?
Es frecuente la aparición de otras enfermedades no debidas a la malabsorción de nutrientes sino a causas genéticas. Entre ellas están la Dermatitis herpetiforme, diversas enfermedades autoinmunes como la Diabetes mellitus insulinodependiente, la tiroiditis de Hashimoto, la Hepatitis crónica autoinmune, la Artritis reumatoidea, el Lupus eritematoso sistémico, el vitiligo. Además se asocia con frecuencia al síndrome de Down, al déficit congénito de inmunoglobulina A, a la urticaria, al asma bronquial y al síndrome del intestino irritable.

¿Cuáles son sus complicaciones?
Si el diagnóstico se retrasa o no se realiza el tratamiento adecuado, suelen existir con frecuencia severas deficiencias nutricionales, osteoporosis y neoplasias (linfomas intestinales y carcinomas del tubo digestivo).

¿Qué son los grupos de riesgo de enfermedad celiaca?
Son aquellas personas que tienen mayor probabilidad de presentar la enfermedad celiaca, por lo que deben someterse a estudios para detectarla. Dichas personas tienen una prevalencia más alta de la enfermedad celiaca que la población general. Estos grupos son:

  1. Familiares en primer grado de conocidos celiacos.
  2. Pacientes con enfermedades autoinmunes: Dermatitis herpetiforme, Diabetes mellitus juvenil o insulinodependiente, Tiroiditis de Hashimoto, Hepatitis autoinmune.
  3. Personas con cuadro clínico sugestivo de enfermedad celiaca: baja estatura, anemia por falta de hierro, amenorrea, esterilidad, dispepsia, diarreas, constipación, síndrome de intestino irritable, dificultad para subir de peso o fatiga crónica de causas no obvias.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad celiaca?
Cuando una persona tiene la sospecha de esta enfermedad debe someterse a estudios laboratoriales para buscar la presencia de los anticuerpos característicos: antigliadina, antiendomisio y antitransglutaminasa. Su ausencia repetida descarta razonablemente la enfermedad celiaca. Pero su presencia no confirma la enfermedad pues necesariamente se requiere la realización de la biopsia del duodeno (intestino delgado). Allí se observan alteraciones bastante características de la enfermedad celiaca: atrofia de las vellosidades intestinales, infiltrado linfoplasmocitario de la mucosa e hiperplasia de las criptas. Todas estas alteraciones mejoran sustancialmente al iniciarse el tratamiento, por lo que es necesaria una segunda biopsia intestinal aproximadamente 2 años después del inicio del tratamiento para verificar esta mejoría. Recién así se confirma definitivamente la enfermedad celiaca.

¿Cuál es el tratamiento de la enfermedad celiaca?
El único tratamiento es una dieta libre de gluten durante toda la vida. Deben evitarse para siempre los alimentos que contengan gluten: trigo, avena, cebada y centeno. Esa restricción debe ser aún en mínimas cantidades. Esto se logra ingiriendo los siguientes alimentos en estado natural: carnes (de vacunos, aves, cerdos, peces, etc.), frutas y verduras en general, mandioca, maíz, arroz. Cuando los alimentos son industrializados pueden sufrir el agregado de gluten o contaminarse con gluten durante su manipulación, por lo deben ser previamente analizados y en forma periódica para asegurar de que se encuentran libres de gluten. Entre estos se encuentran los lácteos (leche, quesos, yogurt, crema de leche, postres lácteos), mantecas y aceites, salsas y conservas envasada.

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¿Cuál es el pronóstico del portador de la enfermedad celiaca?
Algunos pacientes celiacos toleran la ingesta de pequeñas cantidades de gluten porque la sensibilidad varía considerablemente en cada uno. Pero la recidiva ocurrirá indefectiblemente si se abandona la dieta, y en ocasiones en forma grave, como una crisis celiaca. Las complicaciones son mucho más frecuentes en los pacientes que no siguen estrictamente la dieta sin gluten. Cuando un enfermo celiaco es correctamente diagnosticado y tratado, el pronóstico es excelente y la expectativa de vida de estos pacientes no disminuye. En cambio si la enfermedad no se reconoce durante años o la dieta es inadecuada, la enfermedad celiaca puede comprometer seriamente el funcionalismo o la vida del paciente.